La Capilla Portinari, ubicada tras el ábside de la Basílica de San Eustorgio de Milán (Italia), está dedicada a San Pedro de Verona, y fue concebida como martyrium. Fue reabierta en el año 2000 tras el fin de unas restauraciones iniciadas en 1989. Es un ejemplo de renacimiento lombardo, su construcción se inició en 1460 y se completó en 1468, tradicionalmente se le atribuye a Michelozzo Michelozzi, aunque no se sabe con exactitud quien fue el arquitecto.