El gueto de Riga cubría una pequeña área en Maskavas Forštate, un barrio de Riga, la capital de Letonia, designado por los nazis para concentrar a los judíos de Letonia, y posteriormente a otros deportados provenientes de Alemania, durante la Segunda Guerra Mundial. El 25 de octubre de 1941, los nazis trasladaron a todos los judíos de Riga y de sus alrededores al gueto mientras los habitantes no judíos fueron expulsados de la zona.